Asunto: Sobre querer morirse
Fecha: 10 de septiembre de 2026
Si todavía te preocupa que cada vez te queda menos tiempo para morir, Lucilio, es porque estás olvidando que ya has estado muerto cada uno de los años que pasaron. Además, ¿qué sentido tiene vivir más comparado con la infinidad de tiempo que luego permanecerás muerto?
Pero no te escribo esta vez para recordarte que vas a morir, sino para que aprendas que además debes quererlo — si no hoy, en algún momento.
Ninguna de tus lindas palabras tendrá valor hasta que alguien reconozca que fuiste coherente con ellas en tu actuar, para lo cual se necesita que ya hayas vivido toda tu vida. Y si a algunos cautiva tu prosa sin conocerte, tendrán que comprobar la veracidad o utilidad de lo que dices observando el actuar de otra gente, momento para el cual tampoco estarás aquí. Querrás morir para validar tu más importante hipótesis: ser buena persona.
No hay manera de entender el valor de la contribución humana si fuéramos inmortales. Sería como un partido que nunca acaba, en el cual nadie gana. Por esto, cuando la vida te haya dado todo lo que realmente querías, querrás salir ya satisfecho. Si tienes la mala fortuna de caer en completa desgracia, querrás salir para no sufrir más. Y si el juego termina empatado, entenderás que el tiempo se ha acabado. Querrás morir para ver cómo acaba esto.
Si llegases a viejo, el cuerpo te enviará suficientes señales para saber que debes ir despidiéndote, aunque mentalmente te sientas en el mejor de tus momentos. Es justo esa lucidez y sabiduría la que te permitirá entender que esto tiene que acabar para dejar lugar. Querrás morir por otros.
Como en toda carrera, tú quieres llegar a la meta. Pero no quieres llegar para que esto se acabe, sino porque valoras lo que hay en la meta — y sobre todo, aprecias haber podido competir y entrenarte para ello. Es sólo cuando llegues que se podrá decir de ti qué tipo de corredor realmente fuiste. Usa toda tu energía entonces en el último tramo, no para ir más rápido, sino para disfrutar más cada paso. Querrás morir para disfrutar lo que te queda.
Si es que todavía no quieres, Lucilio, es que entonces no puedes. Pero recuerda que tú no decides si es el momento, así que acelera el ritmo para tener la capacidad — o busca generarte la voluntad como atajo.
Esto de querer morirse no es para todos. Puedes querer morirte, pero no puedes querer quererlo. Lo que sí puedes hacer es dejar todo en orden para que sea más probable quererlo — y sólo por ello tienes que intentarlo.
Quieres morirte, pero no lo necesitas — el universo sí lo necesita. Quieres morirte, pero no quieres desearlo — el desgraciado lo desea.
Allá te espero en la meta, Lucilio. Mientras tanto seguiré viendo cómo corres.
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