Asunto: Sobre el retiro
Fecha: 13 de agosto de 2026
¿Retirarse de qué, Lucilio? ¿Es que ya te quieres ir de esta vida? ¿O es que quieres cambiarla?
La mayoría piensa en la segunda mitad de la vida como la parte en la cual tienen derecho a cosechar todo lo sembrado, mientras que la primera parte — que podría ser la única — es cuando deben dar todo de sí para asegurar lo que sigue.
Pensar la vida en partes es una simplificación atrevida: las partes pueden formar un todo, pero implican una independencia existencial. En la vida no puede haber una sin la otra.
Por esto mejor que partes, podemos pensar la vida en dos ejes: el vertical de dimensiones, y el horizontal de fases. Estas fases pueden estar concebidas en cuanto a lo biológico, pero es más interesante pensarlas como estados temporales.
Al inicio básicamente consumimos, casi sin producir: nos dan alimento y vestido, techo y cuidado, enseñanzas y cariño, todo necesario para prepararnos para lo que sigue. Lo único que podemos devolver es agradecimiento en forma de amor.
Luego llegamos a un momento en el que básicamente producimos lo que consumimos. Esta igualdad, al inicio, es una marca de independencia, pero puede derivar en eterna dependencia.
Hasta que llegamos a la etapa en la que logramos producir mucho más que lo que consumimos, con la particularidad adicional de que creemos nos costará mucho menos esfuerzo que antes y que realmente disfrutaremos de lo conseguido.
Lo descrito hasta ahora es más bien parte del ideal, que por tanto nunca se da como tal. Y espero, Lucilio, que a estas alturas no hayas pensado que estaba hablando de finanzas cuando a consumir y producir me refiero.
La manera más interesante de pensar todo esto es bajo la mirada del servicio. Pasar de ser servido, a servirse y finalmente a servirle al mundo es entender estas fases de la vida como un proceso verdaderamente evolutivo.
Porque si no se trata de servicio, consumir y producir sólo importan para uno mismo — y lo que sólo importa para uno mismo, tarde o temprano, se vuelve más de lo mismo.
El único retiro que realmente existe es aquel que implica apartar todo aquello que te impida llegar a poder servir más que servirte. Si esto implica dejar tu ocupación actual, juntar algo más de dinero, o ambas cosas, lo debes pensar. Pero que te quede claro en qué consiste el juego.
Retirarse es poder elegir los qué, quién, cómo y cuándo de los días que te quedan, porque recuerda que el cuánto escapa de tus manos. Siendo así, ¿es que estos minutos que me lees podrían ser parte de tu retiro?
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