Emails a Lucilio

Volver

Asunto: Sobre compartir conocimiento

Fecha: 26 de marzo de 2026

Conversaban un historiador, un abogado y un ingeniero sobre el modelo económico que rige las sociedades de estos tiempos. Siendo además ellos investigador, músico y empresario, respectivamente, sus puntos de vista eran distantes. Cada uno defendía su posición con argumentos propios de sus formaciones y experiencias —no necesariamente comprensibles a fondo por los demás. Distintas referencias hacían difícil llegar a acuerdos concretos, pero la posición de cada uno se vio ligeramente modificada a partir del conocimiento de los otros. Cambiar la mente no es algo que necesite 180 grados. A veces basta un ligero giro para terminar en un lugar completamente distinto. Todo lo que sabemos, Lucilio, es producto de la exposición a diversas ideas, personas y ambientes. Pero esto no es sólo un resultado inevitable — es también influible. Debes exponerte activamente a esta diversidad para que tu conocimiento sea lo más amplio y menos alejado de la realidad. La verdad es, simplemente, una mejor vista al jardín. Sin embargo, somos mucho más influidos por las acciones de las personas que por sus decires. Recuerda: el camino del ejemplo es más corto y efectivo que el camino del precepto. Las personas hablan realmente con sus cuerpos, no con sus bocas —las palabras son más baratas que los movimientos. No mires siquiera los movimientos del cuerpo, sino el resultado de ellos —el que se mueve no necesariamente avanza. Es solo cuando ves resultados consistentes que tiene sentido descubrir el método. Y la mayor influencia de las acciones son las propias. Una idea se convierte en acción y es con la acción y posterior reflexión que se genera conocimiento —para los demás, por supuesto — pero en primer lugar para uno mismo. Es estando en la vereda que uno sabe realmente lo que significa caminar —nunca desde la carpeta. Aprender de los errores y aciertos es sumamente eficiente, pero nunca tan efectivo como empezar a moverse. La motivación tiene asistencia perfecta, pero es el profesor el que debe iniciar la clase. Es solo luego de empezar que tienes la única posibilidad de enfrentar el conocimiento con la realidad, para afinarlo — o cambiarlo completamente. Así como el profesor aprende mucho más al enseñar que cuando fue alumno, el que pasa a la acción puede ser el mejor profesor. Pasar a la acción implica interactuar con la realidad y con la interpretación de esta a cargo de otros — situación que hace todo sumamente más complejo, y justo por esto enormemente más rico. Es entonces, Lucilio: acción con reflexión. La acción puede empezar por una gran idea o simplemente por la valentía de probar algo, valentía que no sólo generará retornos para ti, sino para todos los que te rodean. Esos tres conocidos que citaba al inicio se fueron con mejores ideas, pero lo que realmente quedó fue lo que provocaron esas ideas en sus posteriores comportamientos. Las conversaciones pueden ser profundas. Pero es lo que haces luego de ellas lo que marca la nueva dirección — y por eso debemos llamarlo "conversacción".

Suscríbete para recibir nuevas entradas

Recibirás cada nueva Carta o Email al ser publicada.

Suscribirme en Substack →